Cuando hay una alteración en el crecimiento de los maxilares que no permite un correcto desarrollo, el paciente requiere un tratamiento de ortopedia.

Los objetivos son:

  • Corregir la anchura, la longitud y altura de los maxilares.
  • Modificar el crecimiento, cuando éste está alterado.
  • Favorecer una mejor erupción dental.
  • Disminuir o eliminar el apiñamiento dental.
  • Corregir hábitos de succión o deglución atípica.
  • Corregir asimetrías faciales modificando el crecimiento de los maxilares.
  • Conservar espacios para los dientes permanentes que no han erupcionado

¿Cuándo se debe iniciar la ortodoncia?

Las  Asociaciones Americana, Europea y Española de Ortodoncia recomiendan hacer la primera visita al ortodoncista antes de los siete años de edad. En estas edades tan tempranas es muy probable que no sea necesario tratamiento de ortodoncia ni ortopédico, pero sí una detección precoz de malformaciones esqueléticas y dentarias que pueden interferir en el crecimiento normal del niño.

El mejor momento para empezar la ortodoncia suele ser durante la adolescencia: cuando ya han erupcionado los dientes definitivos y antes de finalizar el crecimiento craneofacial. Durante este periodo se aprovecha el crecimiento natural de los maxilares para alinear los dientes y nos garantiza los mejores resultados. El tratamiento es más natural, más corto y con mejores resultados por ofrecer mayor estabilidad al finalizar el tratamiento.   Leer más

Ortodoncia para adolescentes

Suele ser el mejor momento para empezar la ortodoncia: cuando ya han erupcionado los dientes definitivos y antes de finalizar el crecimiento craneofacial.

Con esta técnica se aprovecha el crecimiento natural de los maxilares para alinear los dientes. Permite que el tratamiento sea más natural, más corto y, muchas veces, con mejores resultados por ofrecer mayor estabilidad al finalizar el tratamiento.

Los objetivos son:

  • Eliminar el apiñamiento dental y corregir la posición de los dientes aprovechando el crecimiento craneofacial.
  • Buscar armonía con labios, mejillas, lengua y dientes para una correcta función.
  • Posicionar correctamente los dientes y los maxilares, para conseguir una correcta función dental y mejorar la estética de la sonrisa.